sábado, 5 de mayo de 2018

FAMILIAS: CONTRATO

La última tarea de este bloque de “regulación emocional” consiste en elaborar un contrato sencillo para un alumno TEA. Para ello debemos elegir una conducta cuya realización conlleve un pequeño esfuerzo por parte del alumno. En este caso, hemos  elegido la conducta de “no decir palabrotas cuando se enfada o se enoja” y la recompensa será escuchar su canción favorita de CantaJuego. 

El premio se le otorgará al finalizar el día. Para comprobar que se está cumpliendo con el acuerdo pactado, al terminar cada sesión de trabajo, el alumno colocará en su agenda de pictos una carita sonriente o triste. Si lo hace correctamente y evita decir palabrotas en toda la sesión, se le reforzará verbalmente para que continúe haciéndolo todo el día. Además se le comenta a la familia como se está procediendo en el aula para que ellos hagan lo mismo en casa y entre todos consigamos eliminar esa conducta indeseable. 

En principio, el contrato tendrá una duración de una semana para ver si realmente está funcionando tanto en clase como en casa. Se plantea variar la recompensa cada semana para que sea más efectiva, puesto que las características del alumno así lo requieren. 

La colaboración de la familia es adecuada. Los padres del alumno también quieren conseguir que su hijo no diga palabrotas, así que intentan aplicar las pautas generales que se les ha dado para que el contrato funcione tanto en el contexto escolar como en el familiar.

miércoles, 2 de mayo de 2018

CONDUCTAS POSITIVAS

Con el fin de trabajar el apoyo conductual en el aula, vamos a diseñar una tarea de refuerzo positivo en la que el alumnado enumere las conductas positivas que realizan durante la jornada escolar.

Aprovecharemos la sesión de la asamblea para realizar esta actividad y entre todos crear un listado con las conductas positivas que realizamos día a día.
Al igual que en otra ocasión, hemos empezado por las rutinas de entrada y hemos continuado por las diferentes actividades que realizamos durante el día tanto dentro como fuera del aula.

Estas son algunas de las conductas que hemos ido enumerando mediante una lluvia de ideas:

- Llegar puntual al colegio.
- Saludar al entrar y al salir.
- Decir por favor y gracias.
- Colgar el abrigo y la mochila en el perchero.
- Dejar la agenda en la mesa del profesor.
- Coger la silla y sentarse correctamente.
- Guardar silencio mientras habla el profesor u otro compañero.
- Ayudar en las tareas de clase.
- Hablar correctamente (sin decir palabrotas).
- Llevarse bien con los compañeros (sin pegar).
- Hablar en un tono adecuado (sin gritar).
- Trabajar en silencio (sin molestar a los demás).
- Mantener limpia la mesa y la clase.
- Tirar la basura en la papelera.
- Escuchar con atención.
- Jugar con todos los compañeros.
- Compartir y cuidar el material de clase.
- Recoger y guardar el material.
- Esperar mi turno.
- Respetar a los demás.
- Ayudar a los compañeros.
- Comer utilizando los cubiertos pertinentes.
- Respetar el almuerzo de los demás.
- Lavarse las manos cuando sea necesario.
- Ir solo al baño.
- Cepillarse los dientes después de comer.

Algunas de las conductas descritas tienen una connotación negativa y para evitar ese matiz, se han formulado en positivo y entre paréntesis se han especificado a qué hacen referencia de forma más concreta.

De todas ellas, vamos a escoger para trabajar las tres conductas siguientes:

1.- Trabajar en silencio.
2.- Esperar mi turno.
3.- Respetar a los demás.



Como se puede observar en el registro, se pondrá una foto del alumno (con velcro detrás) en la parte superior central para que él identifique que ese es su cuadro o panel de conductas a reforzar.  
  
Después se especificará el día de la semana. Cada día pondremos el que corresponde. Los carteles llevarán puesto un velcro detrás para facilitar su uso. 

Tras finalizar cada sesión de trabajo, se valorará si se ha cumplido o no la conducta y se colocará una carita sonriente o triste (llevarán velcro detrás). 

Si el alumno obtiene una carita sonriente en las seis sesiones de trabajo, conseguirá un premio o recompensa durante unos minutos. Los reforzadores serán su juego favorito, su canción preferida, un sticker o pegatina, sus dibujos animados preferidos…
A continuación, vamos a comentar su puesta en práctica. Los resultados de la actividad son variables. Hay días que el alumno consigue la recompensa porque está más tranquilo y tiene ganas de trabajar. Sin embargo, otros días no es posible obtener el premio porque la conducta no se ha mantenido a lo largo de toda la jornada. Cuando el alumno no se lleva el premio es importante que sepa el motivo, pero también hay que animarle para que se siga esforzando por realizar esas conductas deseables.

sábado, 28 de abril de 2018

ANÁLISIS DE CONDUCTA

La siguiente tarea consiste en profundizar en el análisis de las causas de una conducta disruptiva de un alumno o alumna. Para concretar la actividad nos centraremos en una conducta determinada como es “la pérdida de control ante determinadas situaciones y contextos”. No debemos olvidar que vamos a describir la conducta de un alumno TEA.

Para ello debemos realizar una recogida de información acerca del desarrollo de la conducta, registrando los siguientes aspectos:

Historial de la conducta: el alumno pierde el control con facilidad cuando se equivoca en una tarea de clase, cuando pierde en un juego de grupo en clase de educación física o en el patio, cuando quiere algo y no se lo dan o no lo consigue... Dicha conducta lleva observándose desde principio de curso, aunque ya lleva manifestándose desde hace tiempo. Ha recibido terapia profesional, pero todavía seguimos trabajando en ello. Además este comportamiento disruptivo tiene lugar en diversos contextos: escolar, familiar y social.

Antecedentes: la conducta se produce cuando tiene que esforzarse para realizar correctamente una tarea según las indicaciones del profesor. El alumno es bastante perezoso y necesita motivación externa para trabajar y progresar en sus aprendizajes. También se manifiesta cuando participa en juegos grupales (por parejas, pequeño grupo, gran grupo e individualmente) y uno de los equipos que gana no es el suyo. El alumno se frustra fácilmente cuando pierde porque se siente incapaz de superar ciertos obstáculos y muestra y verbaliza una actitud negativa e irrespetuosa. Su nivel de autoestima es baja. En ella influyen tanto factores ambientales o experienciales (el contexto) como factores cognitivos (la mente).

Topografía: la reacción del alumno ante ciertas situaciones y contextos se manifiesta de la siguiente manera: se pone nervioso, se altera, se enfada, se expresa de forma inadecuada e irrespetuosa, se niega a seguir realizando lo que estaba haciendo, eleva el tono de voz, da golpes, muestra una actitud desafiante…

Función: su propósito es conseguir salirse con la suya (dejar de trabajar, ganar  u obtener una recompensa o premio, dominar al adulto).

Consecuencia: el resultado de su comportamiento desencadena situaciones conflictivas como dificultad para jugar con sus compañeros o amigos, llamadas de atención por su conducta cuando no le apetece trabajar, bajo rendimiento, disgustos innecesarios por no respetar y aceptar ciertas normas de convivencia, etc.

Después de realizar dicho análisis, debemos proponer un programa de actuación sobre la manera de reconducir dicha conducta para que sea positiva. Para ello se ha propuesto el siguiente Plan de Acción, basado en actuaciones que se han llevado a la práctica:

1.   Realizar un registro de las conductas.

HOJA DE REGISTRO DE CONDUCTAS DISRUPTIVAS
DÍA
HORA
LUGAR
PERSONA
CONDUCTA
ACTUACIÓN
RESULTADOS















2.   Poner en práctica algunas de estas pautas para relajar el ambiente y reducir los episodios de estas conductas indeseables:

- Autocontrol del adulto: mantener la calma y corregir de acuerdo a las normas de convivencia establecidas.
- Evitar que capte y se lleve toda nuestra atención para que no aumenten estas conductas.
- No prestar atención a las faltas leves.
- Reflexionar sobre la conducta y tranquilizar al mismo tiempo.
- Darle un respiro de unos minutos para que se relaje.
- Reaccionar de forma proporcionada a la conducta.
- Ejercer de modelo.
- Usar el refuerzo positivo.
- Crear clases dinámicas, con actividades variadas y graduadas en dificultad.

3.    Aplicar algunas de estas técnicas para modificar la conducta y reconducirla:

Time out o tiempo fuera: con esta técnica se pretende disminuir en frecuencia o eliminar la realización de uno o varios comportamientos. Ejemplo: enviar al alumno a un rincón, silla o banco para pensar.

Economía de fichas: la técnica consiste en establecer un sistema en el que el alumno gane puntos o fichas por comportarse de una determinada manera. Estos puntos pueden canjearse por un premio mayor. Ejemplo: conseguir 5 caritas sonrientes para escuchar su canción favorita, coger su juego preferido, conseguir una pegatina o sticker.

Coste de respuesta: consiste en retirar un reforzador positivo de manera contingente a la emisión de la conducta. Por ejemplo: perder la pegatina o premio pactado del día por dicho comportamiento.

Rueda de opciones para el control de ira: crear juntos una rueda de opciones de qué puede hacer para calmarse cuando se siente enfadado o enojado. Ejemplo: tomarse unos minutos a solas, expresar con palabras cómo se siente, dibujar, contar hasta diez, saltar… Colgar la rueda en un sitio visible del aula.

Tiempo fuera positivo: crear un lugar especial dentro del aula al que el alumno pueda acudir para calmarse cuando se sienta alterado o fuera de control. Ejemplo: zona con libros, música, juguetes, hojas y colores para dibujar, una pizarra, peluches, plastilina…

El semáforo: trabajar esta técnica para autorregular los comportamientos impulsivos, arranques de ira o agresión, actuando como lo hace un semáforo. Ejemplo: rojo para detenerse, amarillo para pensar y verde para actuar. Colocar un semáforo en el aula para recordar sus colores y significado de forma visual.

Escuchar música: el poder tranquilizador de la música nos brinda calma y relax. Ejemplo: música relajante, canciones para dormir o similares.

 

Una vez concretadas las principales estrategias de intervención, pasamos al análisis de la puesta en práctica del programa de actuación. Este aspecto es uno de los puntos importantes del proyecto y del que también hay que reflexionar, ya que nos ayudará a averiguar si el plan propuesto está siendo efectivo o si hay que realizar variaciones para mejorarlo.

En la práctica es necesario combinar varios procedimientos para conseguir una mayor efectividad, teniendo en cuenta que se trata de alumnado TEA e influyen muchos factores en sus comportamientos. Al mismo tiempo, es fundamental adaptar la técnica al alumnado y a sus características particulares y especiales del día a día.

En general, se puede señalar que la conducta del alumno está mejorando de forma progresiva. Si bien es cierto, en ocasiones, hay pautas o técnicas que funcionan durante un determinado periodo de tiempo pero luego pierden fuerza, dejan de ser eficaces y la situación demanda nuevas alternativas para solucionar los conflictos. De ahí la importancia del seguimiento de la conducta a lo largo del tiempo e ir anotando en un cuaderno los cambios producidos y la evolución de su comportamiento tras la aplicación del programa.

miércoles, 4 de abril de 2018

FAMILIAS: CUESTIONARIO DE INTERESES Y CUADERNO VIAJERO

Esta tarea está relacionada con la participación y colaboración de las familias. Para su elaboración se ha tenido en cuenta la información que el tutor ha recogido a lo largo de estos dos trimestres de curso escolar. 

Una de las actividades es la realización de un Cuestionario de Intereses que contemple las preferencias y deseos de nuestro alumnado TEA. Dicho cuestionario se ha diseñado gracias a la información que las familias nos han proporcionado y que el tutor ha ido recopilando en su práctica diaria, tal y como podéis comprobar a continuación.


Otra de las tareas propuestas es el diseño de una hoja del Cuaderno Viajero a partir de las actividades y los sucesos emocionantes que le hayan sucedido a tu alumnado TEA durante un día cualquiera. Se trata de plasmar en la hoja los acontecimientos más relevantes. En la siguiente presentación podéis ver una muestra de ello.

martes, 3 de abril de 2018

NOS COMUNICAMOS EN EL AULA

Siendo coherente con la tarea anterior del curso “Diferentes maneras de comunicarse sin palabras”, voy a presentar la siguiente dinámica de trabajo grupal para que el alumnado del aula pueda empatizar con sus compañeros TEA que tengan dificultades de comunicación.

No se ha llevado a cabo porque nos ha pillado de vacaciones, pero se ha diseñado teniendo presente los recursos disponibles en el aula de educación especial y las características del alumnado del aula.

Se trata de transmitir distintos mensajes utilizando diversos materiales y formatos no verbales para comunicarse con el alumnado TEA, tomando conciencia de la dificultad que supone no poder encontrar la forma exacta de transmitir nuestro pensamiento.

En primer lugar, se plantean cuatro oraciones relacionadas con eventos de la vida cotidiana:

1.    No tengo ganas de trabajar porque hoy no he desayunado y no tengo mucha energía.
2.    Ayer no fui a la piscina porque papá trabajaba por la tarde y no pudo llevarme.
3.    Este fin de semana me voy de viaje con mis padres y voy a ver a mis primos de Alicante.
4.    Ayer no vine al colegio porque estaba resfriado y me dolía mucho la garganta y la cabeza.

Antes de empezar y para romper el hielo, se les pide que cuenten situaciones similares basadas en su propia experiencia:

1.    Estoy cansado y tengo poca energía cuando no duermo bien por la noche.
2.    Me pongo triste cuando papá no juega a la pelota conmigo porque tiene que trabajar.
3.    Este verano me fui de vacaciones con mis padres y nos lo pasamos muy bien.
4.    El otro día me caí en el patio y me hice una herida en la pierna.

En segundo lugar, se les facilita una serie de recursos y se les pide que traten de comunicar cada uno de esos mensajes al resto de compañeros. Previamente se les informa que pueden utilizar rotuladores, revistas, plastilina, pegatinas, expresiones emocionales, gestos, dibujos, imágenes, objetos, etc.

En tercer lugar,  tras compartir sus impresiones con el resto del grupo clase, se les anima a utilizar la aplicación del pictotraductor como otro posible recurso que también les puede ayudar a comunicarse con el alumnado TEA.

Por último, os muestro de manera visual cómo sería el desarrollo de la dinámica de trabajo con las posibles respuestas del alumnado:

viernes, 30 de marzo de 2018

DIFERENTES MANERAS DE COMUNICARSE SIN PALABRAS

Hemos aprovechado la hora de la asamblea para realizar entre todos esta actividad y ver cómo nos comunicamos en nuestro aula y qué medios empleamos para ello. 

Mi aula está formada por 5 alumnos, 4 de ellos son TEA y muy diferentes entre ellos. Con lenguaje tengo 2 alumnos y el resto emite sonidos y alguna que otra palabra. 

Entre todos hemos ido analizando las tareas que hacemos y los recursos que empleamos para hacerlas. Hemos empezado por las rutinas de entrada y hemos continuado por las diferentes actividades que realizamos durante el día tanto dentro como fuera del aula.

A modo de síntesis, las diferentes maneras de comunicarnos sin palabras son las siguientes:

1. Utilizamos pictogramas con diferentes finalidades:
  • Elaboración de horarios y agendas.
  • Organización y secuencia de rutinas y otras actividades.
  • Señalización e identificación de rincones, espacios y objetos.
  • Apoyo visual para aprender vocabulario de diferentes centros de interés.

2. Utilizamos fotografías reales:
  • Para conocer a los diferentes profesores que trabajan con el alumnado, a sus compañeros de aula y a la familia del alumnado.
  • Para identificar y reconocer objetos, alimentos, espacios del colegio, juegos…

3. Utilizamos el cañón proyector:
  • Para escuchar canciones, ver vídeos, trabajar contenidos de la asamblea (saludos, días de la semana, meses del año, estaciones del año, vocales, abecedario, números, figuras geométricas, colores…) y otras actividades como cuentos interactivos, adivinanzas, sonidos, imágenes, vocabulario…

4. Utilizamos los signos:
  • Para comunicar diferentes necesidades según el contexto como beber agua, comer, ir a casa, coger algo,  meter o guardar algún objeto, escuchar, aplaudir…

5. Utilizamos reforzadores materiales y sociales de diferentes tipos:
  • Caritas emoticonos (feliz y triste) para valorar la actitud y la conducta del alumno cada vez que acaba una sesión de trabajo. Si consigue 5 caritas sonrientes, obtiene un premio al final del día (canción favorita, juego preferido).
  • Pegatinas de dibujos animados que pueden conseguir dos veces a la semana para valorar el trabajo del alumno y mejorar su rendimiento, actitud y conducta.
  • Elogio, abrazo, chocar los cinco...

6. Utilizamos la comunicación no verbal (expresión facial, gestos, posturas, contacto ocular) como apoyo a nuestro discurso oral, así facilitamos la comprensión del mensaje que queremos transmitir.

En la siguiente infografía pueden observar las diferentes maneras de comunicarnos sin palabras de manera visual. Os dejo también el enlace por si queréis acceder a ella directamente para verla mejor: 

martes, 20 de marzo de 2018

PRESENTACIÓN DEL CURSO ALUMNADO TEA

EL VIAJE DE MARÍA

Me gustaría compartir con vosotros este cortometraje de animación realizado por el dibujante Miguel Gallardo, padre de una hija con autismo. El viaje de María es una pequeña excursión al mundo interior de una adolescente con autismo, un viaje lleno de color, amor, creatividad y originalidad, que nace en el recorrido de unos padres que ven cómo su hija se comporta de una manera especial hasta confirmar el diagnóstico: autismo.